“La izquierda está dañada por dentro y no se atreve a mirarse”: el diagnóstico de Daniel Jadue previo a su llegada a Iquique

“La izquierda está dañada por dentro y no se atreve a mirarse”: el diagnóstico de Daniel Jadue previo a su llegada a Iquique

El exalcalde de Recoleta y referente del Partido Comunista llega este 8 de agosto a la capital de Tarapacá para presentar su libro “Recoleta: Un rojo amanecer”. En una extensa conversación, Jadue no solo repasó su controvertido itinerario político, sino que lanzó un duro diagnóstico sobre el “nefasto” rumbo del gobierno de Boric, la “mafia” que —según él— opera en el poder judicial y la urgente necesidad de que la izquierda abandone el victimismo y haga una autocrítica profunda si aspira a reconquistar a las mayorías populares.

Entrevista de Carolina Inostroza

Foto de El Siglo

Un desembarco en Iquique con mensaje de confrontación

Aunque el motivo formal de su visita a la Región de Tarapacá es la presentación de su libro —un relato de su gestión de doce años al frente de la comuna de Recoleta—, Jadue llega a Iquique con la artillería pesada. El sociólogo y arquitecto, que enfrenta actualmente un proceso judicial con arresto domiciliario nocturno por el caso Farmacias Populares, obtuvo autorización del tribunal para viajar a la zona norte, y no desaprovechó la ocasión para trazar un mapa de ruta de lo que, a su juicio, debería ser la reconstrucción de la izquierda chilena.

El mito del anticomunismo y la autocrítica pendiente

Uno de los puntos más potentes de su intervención fue el derribo de lo que considera una “excusa cómoda” dentro del progresismo: atribuir las derrotas electorales a un supuesto anticomunismo del pueblo chileno.

“No creo que exista anticomunismo en el pueblo de Chile, eso es un mito. Si fuera así, en Recoleta no habríamos ganado con el 65% de los votos. La responsabilidad de no convencer está en nosotros, en la forma en que se hace la política. La izquierda tiene que dejar de quejarse de la derecha siendo la derecha, y empezar a quejarse de la izquierda no siendo la izquierda”.

Para el exjefe comunal, el problema de fondo es orgánico: la izquierda institucional se ha encerrado en los círculos del poder central y ha abandonado el trabajo de hormiga en los territorios, especialmente en las comunas populares y rurales. “El estancamiento no es por anticomunismo, es por falta de trabajo político”, sentenció, en una crítica que resuena con fuerza precisamente en regiones como Tarapacá, donde la desconexión entre las élites políticas y las demandas ciudadanas es una queja recurrente.

Estado “mínimo” y la crítica a la reconstrucción centralista

Jadue aprovechó su paso por la zona norte para poner el foco en un problema estructural que golpea con dureza a regiones como Tarapacá, afectadas recurrentemente por aluviones y emergencias: el centralismo y la fragilidad de los municipios. Con un tono que mezclaba la denuncia política y la propuesta de gestión, afirmó:

“Tenemos un Estado mínimo que no tiene capacidad para cuidar a sus ciudadanos porque la derecha, el neoliberalismo y la centroizquierda han impedido que ese Estado surja. Cada vez que hay una catástrofe, los municipios no pueden estar mendigándole o llorándole al Estado central porque este siempre llega tarde. Hay que empoderar a los municipios y darles autonomía real”.

En esa línea, reivindicó la experiencia de la Farmacia Popular y la Inmobiliaria Popular, no como meros logros de gestión local, sino como una “disputa ideológica de escala nacional contra los abusos del mercado”. Un mensaje que, de cara a su presentación en Iquique, busca conectar con líderes locales y organizaciones sociales que ven en esas iniciativas un modelo alternativo al dominio del sector privado.

Dardos contra Iván Poduje: “El peor ministro de Vivienda de la historia”

Consultado por el actual ministro de Vivienda y Urbanismo, y su rol en la reconstrucción tras las últimas emergencias, Jadue no se guardó nada. Sus declaraciones, que probablemente generarán polémica en el ámbito político nacional, fueron lapidarias:

“Estoy convencido que Poduje actúa al margen de la ley. A Poduje no le interesa nadie en Chile, le interesa solo él, sus amigos y sus negocios. Demolió casas completamente al margen de la ley, comprometiendo recursos fiscales que deben ser utilizados para ayudar a los chilenos y no para perjudicar a las familias. Creo que es el peor ministro de Vivienda que ha habido en la historia de Chile”.

La dureza del exalcalde, que contrasta con el perfil técnico del ministro, apunta directamente a la política de reconstrucción centralizada que, según Jadue, profundiza la vulnerabilidad de los territorios en lugar de fortalecer su autonomía.

“Los jóvenes tienen ADN neoliberal” y la batalla contra los medios

El diagnóstico de Jadue se extendió al ámbito cultural y generacional. Para el dirigente comunista, la desafección de las nuevas generaciones no es un fenómeno espontáneo, sino el resultado de décadas de socialización bajo el signo del mercado. Utilizó una metáfora gráfica para explicarlo:

“Cuando tú ves un animal que tiene patas de elefante, orejas de elefante, trompa de elefante y cola de elefante, lo más probable es que sea un elefante. Si los jóvenes son creados, educados e informados por el neoliberalismo, son de un ADN neoliberal que es bien difícil de cambiar”.

Por ello, insistió en la necesidad de “alejarse de los medios del enemigo” y de las redes sociales dominantes, para volver a construir relaciones cara a cara que permitan forjar alternativas reales. Su crítica al periodismo actual fue igualmente incisiva:

“El periodismo de hace 50 años contaba lo que el poder no quería que se supiera; hoy día el periodismo cuenta solo lo que el poder le permite”.

El quiebre con la Iglesia: un hito grabado a fuego

En un tono más autobiográfico, Jadue abrió las puertas de su formación ideológica. De origen palestino y criado en un entorno de profunda religiosidad, su primer contacto con la política fue a través de las pastorales católicas durante la dictadura, cuando los partidos estaban proscritos. Sin embargo, fue su paso por el Movimiento de Schönstatt y la exposición mediática de ciertos líderes eclesiásticos lo que terminó por quebrar su fe institucional. Reveló con exactitud el momento exacto:

“Tengo grabado el día y la hora: el viernes 20 de junio de 1987, escuchando al padre Raúl Hasbún en Canal 13 justificando la matanza de Corpus Christi. Ahí entendí que si la Iglesia era capaz de validar a un personaje así en el rol de comunicador, yo no podía estar ahí. No se podía ser amigo y enemigo de la dictadura al mismo tiempo”.

Palestina, sionismo y las críticas a la política exterior

Su origen palestino también tiñó su análisis de la política internacional. Sin aportar evidencias específicas, Jadue calificó a los gobiernos de Chile y Argentina como “sionistas” y sostuvo que el sionismo tiene una influencia decisiva en América Latina, alterando elecciones y sistemas políticos. Afirmó que “el mundo basado en reglas dejó de existir hace mucho tiempo”, y puso a Palestina, Cuba e Irán como ejemplos de países agredidos por el “imperio norteamericano y el capital transnacional”.

Las duras acusaciones sobre una “mafia” en el poder judicial

Uno de los momentos más complejos de la entrevista llegó cuando Jadue vinculó las causas judiciales que enfrenta con una supuesta red de protección al exministro Andrés Chadwick. Se trata de acusaciones graves —y sin pruebas aportadas en la conversación— que el exalcalde lanzó sin ambages:

“Todo lo que está haciendo la Fiscalía hoy día es para defender al señor Chadwick. Él es el jefe de la mafia. Es el jefe de Hermosilla, de Ángel Valencia, de Javier Altamirano”.

Frente a las críticas que lo sitúan como parte de una élite política beneficiada por el poder, Jadue contrapuso su situación patrimonial: “El patrimonio que tengo, con 59 años trabajando y tres carreras, no debe llegar a los 200 millones”.

El fracaso de la centroizquierda y el “nefasto” Frente Amplio

El análisis de la derrota electoral de la izquierda en los últimos procesos fue otro de los ejes centrales. Para Jadue, la explicación no está en el electorado, sino en la propia campaña de Jeannette Jara.

“Jeannette Jara no hizo lo que tenía que hacer. La responsabilidad está en ella, en el gobierno y en su campaña. Aquí no le puedes echar la culpa al pueblo de Chile porque no lo convencieron. Hubo mucha gente de izquierda que no votó por Jara porque prefirió quedarse en la casa: todos han puesto el ojo en los porcentajes que se repartieron, pero nadie ha puesto el ojo en el casi 20% que no votó”.

Y fue más allá, responsabilizando a la administración de Gabriel Boric por el deterioro del proyecto de izquierda. Sobre el Frente Amplio, fue lapidario: “Sí, fue nefasto”. Recordó que en los últimos 35 años la centroizquierda ha gobernado el 70% del tiempo, y se preguntó: “¿Por qué alguien podría creer en aquellos que han gobernado el 70% del tiempo? La izquierda decepcionó”.

“Vocación de mayoría”: construir desde abajo

En materia de alianzas, Jadue reivindicó su reciente artículo “Vocación de mayoría” como su hoja de ruta para la disputa interna. Rechazó la idea de construir mayorías “sumando porcentajes cupulares por arriba” y abogó por un trabajo de hormiga: “La mayoría sólo se logra convenciendo, pero además fortaleciendo la fuerza propia. Una mayoría no se logra sumando votos por arriba, sino disputando sentido por abajo”.

¿Candidato presidencial? “Estaré disponible para lo que el pueblo diga”

Consultado sobre una eventual candidatura presidencial una vez que su situación judicial se resuelva, Jadue no la descartó, aunque subordinó cualquier decisión personal a la voluntad de la militancia y la ciudadanía. Con un tono que mezclaba la convicción y el reproche hacia su propio partido, recordó:

“Gramsci de hecho salió electo diputado desde la cárcel, y Lula era candidato estando en la cárcel y condenado. Yo creo que esta generación partidaria no está dispuesta a correr esos riesgos que han corrido otros partidos en otras partes del mundo”.

La cita en Iquique

Daniel Jadue presentará su libro “Recoleta: Un rojo amanecer” este 8 de agosto en Iquique. La actividad, que se enmarca en una gira autorizada por el tribunal, promete ser un termómetro del respaldo popular que aún mantiene el exalcalde en regiones, y un espacio para seguir extendiendo un diagnóstico que, sin matices, sacude los cimientos de la política tradicional chilena.

Foto: publicada en El Siglo