La feria, que contó con la colaboración de la Casa Municipal de la Cultura de Iquique y la Seremi de las Culturas, dejó un saldo altamente positivo.
Con una masiva convocatoria y un ambiente de celebración cultural, la Casa Municipal de la Cultura de Iquique(Paseo Baquedano 789) fue el escenario de la I Feria del Libro Chileno-Boliviana Iquique 2026. El encuentro reunió un amplio espectro de editoriales independientes, escritores, artistas e investigadores de ambos países, consolidando a la región de Tarapacá como un puente cultural entre Chile y Bolivia.
La iniciativa nació de la mano de la editorial independiente Navaja y la boliviana Hierba Mala CartonerayNuevos Clásicos, junto a las chilenas que integran el colectivo Bloque Norte. A ellas se sumaron otras editoriales invitadas como Ediciones UNAP, De La Lunay Traza. El encuentro fue totalmente autogestionado, contando con la valiosa colaboración de la Casa Municipal de la Cultura de Iquique.
“La cultura es un espacio privilegiado para construir puentes entre pueblos que comparten historia, territorio y desafíos comunes”, destacaron los organizadores al cierre del evento, haciendo un balance positivo de esta primera versión.

Programación diversa
Además de la exhibición de una amplia oferta de publicaciones independientes, la feria puso especial énfasis en temas como la memoria, las identidades fronterizas, el patrimonio, las migraciones y el pensamiento crítico. La programación incluyó presentaciones de libros, conversatorios, lanzamientos editoriales, exposiciones y diálogos abiertos a toda la comunidad. Entre los títulos que se presentaron destacaron Mujeres que cruzan fronteras, Que del bosque de los abrojos de Carmen Berenguer y Fuera de la Interfaz de Marcia Segura.
Las actividades artísticas también ocuparon un lugar central: hubo cine, danza, teatro y lectura poética. La inauguración contó con la exhibición de una banda de bronces local en pleno paseo Baquedano y un “cuenta cuentos” dirigido a la primera infancia, mientras que las propuestas estuvieron pensadas para niños, adolescentes y adultos interesados en la literatura.
Durante las dos jornadas se impartió el “Taller de Fotografía y Escritura” a cargo de la poeta y fotógrafa boliviana Iris Kiya, entre las 18:00 y 20:30 horas. Según detalló Editorial Navaja en sus redes sociales, “la actividad propuso una exploración creativa entre imagen y texto, tomando como punto de partida las obras de dos autores que, desde distintas latitudes y estéticas, han construido puentes singulares entre la fotografía y la escritura: Juan Rulfo y Jaime Sáenz”.
Proyección
Uno de los aspectos más destacados del cierre de la feria fue el anuncio de los organizadores sobre la continuidad del proyecto. “La idea de esta primera feria es mantenerla en el tiempo, que se pueda hacer una segunda, una tercera y así sucesivamente, integrando más editoriales y que cada año sea más grande, con más invitados y más días”, señalóRoberto Bustamante, uno de los organizadores del evento.
En esa línea, Bustamante adelantó los próximos pasos: “Para eso, la idea es conseguir fondos estatales para poder el próximo año hacer la segunda, y en ese sentido, con esos fondos, poder recibir a los invitados con todo lo que conlleva hacer una feria”. De cara a la próxima versión, los organizadores ya trabajan en la postulación a fondos públicos que permitan costear la logística de los participantes, cubriendo traslados, alojamiento y alimentación para garantizar una experiencia aún más robusta.
La feria, que contó con la colaboración de la Casa Municipal de la Cultura de Iquique y la Seremi de las Culturas, dejó un saldo altamente positivo y sentó las bases para consolidarse como uno de los principales encuentros literarios internacionales de la macrozona norte.
