La investigación de Rodrigo Calderón Jofré evidenció que la exposición prolongada a ciclos de trabajo en altura podría favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, incluso cuando los controles médicos habituales no detectan estos cambios.
Un nuevo hito en la investigación científica regional marcó la Universidad Católica del Norte (UCN) con la graduación de Rodrigo Calderón Jofré. Él fue el primer médico del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas, cuya tesis reveló evidencia clave sobre los efectos de la exposición prolongada al trabajo en altura en la salud cardiovascular de los trabajadores mineros.
El estudio se desarrolló con un modelo experimental de hipoxia crónica intermitente. Simuló las condiciones que viven cotidianamente cientos de trabajadores de la minería en Tarapacá. Estos trabajadores permanecen entre siete y diez días sobre los 2.000 o 3.000 metros sobre el nivel del mar para luego regresar a zonas de menor altitud durante sus períodos de descanso. Los resultados mostraron que este tipo de exposición puede incrementar la presión arterial hasta en un 20%. Además, identificó hipertrofia cardíaca, es decir, un engrosamiento de las paredes del corazón que reduce el espacio interno de sus cavidades y disminuye la capacidad del órgano para bombear sangre de manera eficiente.
Un problema que los controles anuales no detectan
Uno de los hallazgos más preocupantes de la investigación es que estos cambios podrían comenzar a desarrollarse antes de ser detectados por los controles médicos habituales. “El problema es que los controles de salud actuales son solo una ‘foto anual’, por lo que no permiten observar el impacto acumulativo que produce esta exposición repetida”, explicó Calderón.
La advertencia cobra especial urgencia en Tarapacá, región que alberga algunas de las faenas mineras a mayor altura del país. Collahuasi y Quebrada Blanca, dos de los principales yacimientos de la zona, se ubican a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Exponen a miles de trabajadores a condiciones de hipoxia intermitente que, según la evidencia recabada, podría transformarse con el tiempo en un factor de riesgo crucial para desarrollar infartos y otras enfermedades cardiovasculares.
Llamado a fortalecer la vigilancia sanitaria
Ante estos hallazgos, el investigador hizo un enfático llamado a las autoridades y al sistema de salud. La legislación está atrasada. “Hay una necesidad urgente de que el sistema de salud y las autoridades visualicen estos riesgos”, afirmó. Calderón propuso implementar seguimientos más regulares que no dependan solo de la empresa actual del trabajador y sugirió “contar con una plataforma nacional donde el historial de salud de cada minero se mantenga, permitiendo un monitoreo real del impacto de trabajar en altura durante años”.
El director del Programa de Doctorado en Ciencias Biomédicas, doctor Claudio Coddou Álvarez, destacó que este logro “representa mucho más que el cierre de un proceso académico. Hoy celebramos el logro de un estudiante, pero también la consolidación de un proyecto institucional que apuesta por el desarrollo científico como motor del progreso regional”.
Con este primer graduado, la UCN reafirma el Doctorado en Ciencias Biomédicas como un programa estratégico para la formación de capital humano avanzado y para la generación de conocimiento. Está orientado a responder a los desafíos científicos, sanitarios y productivos de la macrozona norte de Chile. Esta está orientada a responder a los desafíos científicos, sanitarios y productivos de la macrozona norte de Chile, una realidad que en Tarapacá se vive con especial intensidad dada la importancia de la minería de altura para el desarrollo económico y laboral de la región.
