A raíz del último incendio registrado en Zofri, esta semana, cobra vigencia una conversación que Ojo con el Norte sostuvo con el Superintendente de Bomberos de nuestra ciudad: siniestros en ese lugar consumen cuantiosos recursos, en algunos casos que podrían equivaler a numerosas casas en la ciudad.
Por Rodrigo Ramos Bañados. Fotos: Gentileza de Carlos Callazaya
Humos al norte. La frase, conocida en la Guerra del Pacífico cuando el Huáscar acechaba los puertos, sigue más vigente que nunca en el acontecido Iquique. La razón es evidente. Los constantes incendios que afectan a los galpones de la Zona Franca Iquique (Zofri). El último se produjo hace apenas algunos días; otro igual de complejo ocurrió en marzo de 2026. El dilema, según bomberos, es que un incendio en Zofri, considerado una zona privada, dada la elevada carga de mercadería y elementos dentro de los almacenes, siempre es de proporción mayor. En consecuencia, exige más equipamiento, en la mayoría de los casos, con la totalidad del cuerpo de bomberos de Iquique.
Marcelo Zuñiga Schampke, Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Iquique, precisa que son muchos los incendios que se han provocado en los últimos años, tanto en el recinto amurallado como en el barrio industrial. “Lógicamente, como institución debemos solventar gastos y recursos que están destinados a los incendios comunes o normales, como son los de las casas. Por ejemplo, un incendio en Zofri, es comparable a cinco o seis incendios en una casa habitación en la ciudad”.

Dice que el año pasado, en otro incendio considerable en Zofri, estuvieron trabajando casi cuatro días, “es decir, comparable a 60 incendios en casas habitación. Por lo tanto, se entiende que, cuanto más larga sea la emergencia, mucho más alto será el costo que se debe involucrar. Y para esto, aclaró, el cuerpo de bomberos en términos operativos y técnicos está 100% preparado. Se actúa y se trabaja bajo las condiciones que tenemos y debemos desarrollar las técnicas que necesitemos de acuerdo a la disponibilidad de personal y principalmente de agua”.
En este sentido, aclaró que Bomberos tiene los recursos, pero se están invirtiendo en una zona privada, y no en salvar las vidas de la comunidad. Por lo tanto, debemos absorber esos gastos, aunque no recibimos ninguna retribución por ellos. Todo lo que se gasta en un incendio en Zofri proviene de la subsecretaría (del Interior) y del municipio. Esto corresponde al 40% del presupuesto anual del cuerpo de bomberos de Iquique. El otro porcentaje, el 60%, son recursos propios que generamos para mantener la institución”.
Retribución
Respecto a si ha habido un acercamiento con Zofri, explicó que han desarrollado conversaciones para mejorar la prontitud de lo que tiene relación con la emergencia en el minuto, como cuáles son los recursos vitales para atacar un incendio. “No podemos desconocer como cuerpo de bomberos que, a través de estas coordinaciones que hemos desarrollado, principalmente con el área de prevención y emergencia de Zofri, hemos ido mejorando los tiempos de respuesta de ellos para los requerimientos de los bomberos, como el acceso al agua para sofocar los incendios; dicho sea de paso, a mayor cantidad de fuego, mayor cantidad de agua”, aseveró.
Sin embargo, afirmó que falta seguir coordinando y reforzando. “Lo que pedimos en términos de prontitud, poder coordinar cómo y de qué forma los bomberos hacen un convenio con Zofri para poder recuperar los recursos que se gastan en los incendios; eso no lo tenemos. Por lo menos en los últimos seis años, Bomberos de Iquique nunca ha recibido un aporte de Zofri. Nunca hemos tenido esa retribución ni tampoco la hemos pedido porque lo hemos trabajado con ellos, con la idea de mejorar la prevención. Esa retribución debe nacer de zona franca y no de bomberos”.
Respecto a los orígenes, o más bien la intencionalidad, de los incendios en Zofri, y la leyenda de los “seguros” con respecto a estos, Marcelo Zúñiga dijo que, por normativa legal, bomberos deben emitir un informe por cada incendio, “independiente de dónde sea”. Agregó que en el informe se determina el origen y la causa del incendio. Las policías y la fiscalía son los que tienen que investigar la intencionalidad del incendio en base a los informes que emanan bomberos, los peritos de carabineros o la PDI”.
