‘Es posible que yo lleve el estandarte de la arquitectura de Iquique. Es posible que yo escriba acerca de la arquitectura de Iquique, pero no soy aquí ni en ninguna parte una escarapela de la arquitectura iquiqueña’ (sic).
Rodolfo Andaur. Curador, gestor cultural y magister en Historia del Arte UAI. Actualmente, director de Actinómetro – La Tirana.
‘Es posible que yo lleve el estandarte de la arquitectura de Iquique. Es posible que yo escriba acerca de la arquitectura de Iquique, pero no soy aquí ni en ninguna parte una escarapela de la arquitectura iquiqueña’ (sic).
La frase anterior no corresponde al título de una investigación, sino que fue la declamación, con una entonación melancólica, del afamado historiador de la arquitectura tarapaqueña Patricio Advis Vitaglich.
Aquellos dichos del ‘Pato Advis’ los realizó cuando lo entrevisté por segunda vez. No obstante, por estos días cobran atemporalmente un nuevo significado. En simple: las declaraciones, reflexiones y escritos del ‘Pato Advis’ continúan marcando los significados y significantes de un par de estudios sobre la arquitectura contemporánea del norte de Chile.
Además, en retrospectiva, dicha entrevista (realizada el 6 de agosto del 2006) fue importante ya que en esa instancia le extendí la invitación para que formara parte del proyecto expositivo ‘Huellas Civiles’ (2007) dentro del cual también participaron: Sergio González (Premio Nacional de Historia 2014), Orietta Ojeda (historiadora), Gloria Delucchi (académica), por mencionar algunos.
Por otro lado, esta entrevista al ‘Pato’ reforzó mi vínculo intelectual con su análisis estético, por ejemplo, en el “Catastro del Patrimonio Cultural de la Provincia de Iquique” (2002). Me pareció sugerente su escritura y agudos comentarios acerca de cómo leemos visualmente las formas, texturas y las crónicas que rodean las edificaciones del salitre y las más modernas. Su prosa plantea una serie de dilemas críticos cuando la o el arquitecto construye, edifica y difunde sus propuestas.
De aquel encuentro ya han pasado veinte años, y por estos días y ante la conmemoración de los patrimonios parece que el Iquique que fue profusamente re-visitado por ‘El Pato’, ha quedado fuera del contexto político de la gobernanza patrimonial local. Una lástima.
Bajo este prefacio, me parece fundamental instalar en quienes defienden el patrimonio material de la región y, en especial, en los futuros proyectos de varias autoridades tarapaqueñas, algunas reflexiones muy necesarias que ya fueron instaladas por el profesor Advis.
Pues bien, ante un panorama ‘glocal’, para la protección del patrimonio, repleto de incertidumbres, las tramas del ‘Pato’ re-aparecen dentro de esta época del tecnofeudalismo como un factor, el ‘factor Advis’; que consistía, sin ambages, en una estructura metodológica extensa y, al mismo tiempo, que desde un talante melancólico visualizaba los (re)cambios y fracturas de la arquitectura local.
El “factor Advis” fue y debería ser nuevamente, más allá de la academia, una política de investigación arquitectónica para todas y todos quienes trabajan con las culturas, las artes y los patrimonios.
Cabe recordar que él impulsó una gramática para observar y poner en práctica el rescate del patrimonio arquitectónico. Un hecho que sin duda ha dinamizado el conocimiento y el trabajo de investigación tan necesario por estos días.
Entonces más allá de la gratitud y el interés que sentí por conocer el trabajo intelectual del ‘Pato’, por momentos, lo he visualizado con su discurso díscolo en contra de algunas erróneas normas que han instalado ciertos cánones arquitectónicos a nivel nacional. Por cierto, este es un gran debate.
No cabe dudas que las virtudes del profe Advis lo posicionan como un arquitecto que orientó su carrera a un estudio específico. Por esta razón, con el paso de los años, lo he entendido más como investigador que arquitecto, y también re-mirando pausadamente las propuestas que dejó, lo he visto más arquitecto que académico.
El ‘Pato’ le impregnó un análisis exhaustivo a la ciudad de Iquique y a la región a través de distintas materialidades: la madera, las calaminas, la balaustrada, etc. Al mismo tiempo, era cauto para descifrar su propio concepto de arquitectura y los entrelaces estéticos que conlleva la misma. Un versátil.
Al final de la entrevista ‘El Pato’ me interrogó: ¿Por qué me preguntas sobre arquitectura?
