Aunque han pasado algunos días y la oposición todavía no encuentra el tono, hay varios que siguen con entusiasmo en la política.
La mayoría estuvo cuatro años en puestos de gobierno; otros, un poco menos. Pero todos, sin duda, trataron de dejar lo mejor de sí en estos cuatro años que culminaron el pasado 11 de marzo. Fue un gobierno que debió remar contra la corriente en muchos aspectos y que también sufrió autogoles increíbles. Como dijo la ex ministra Camila Vallejo, le pusieron “el pecho a las balas”, a veces con acusaciones injustas y mañosas, otras, debiendo asumir errores infantiles.
Algunas de esas autoridades, en Tarapacá, nos contaron qué significó este episodio en sus vidas. Y también lo que planean para el tiempo que viene. Camila Castillo, delegada presidencial del Tamarugal, señaló que “estos cuatro años en el gobierno han sido intensos, de profundo aprendizaje y de la posibilidad de solucionar problemas que llevaban mucho tiempo esperando, como el fortalecimiento del Complejo Fronterizo de Colchane, la conservación de la ruta 15CH que une Chile con Bolivia y el nuevo control aduanero de Quillagua”.
Ignacio Prieto Henríquez, seremi del trabajo y previsión social señaló que “cerrar esta etapa no es solo el término de una responsabilidad pública, sino también un momento de profunda reflexión personal. Han sido años intensos, de mucho trabajo en terreno, de conversaciones largas, de acuerdos y también de desafíos. Me voy con una enorme satisfacción por el trabajo realizado, pero sobre todo con gratitud por haber tenido la oportunidad de servir a la región de Tarapacá y aportar, desde el mundo del trabajo, a mejorar la vida de tantas personas. Nada de lo que se logró fue individual; fue el resultado del diálogo permanente con sindicatos, organizaciones gremiales, trabajadores, trabajadoras y empleadores que siempre estuvieron disponibles para construir en conjunto.
Un tremendo desafío en materia de vivienda
Diego Rebolledo, seremi de Vivienda, quien -junto a otras autoridades del sector- cargó sobre sus hombros el desafío del Plan de Emergencia Habitacional, señaló que “fue un tremendo desafío, sobre todo en materia de vivienda en Tarapacá. Nos vamos contentos, pero con mesura, por haber aportado para triplicar la cantidad de viviendas entregadas en un periodo de gobierno, pero la mesura es porque hay que seguir trabajando, las tres regiones del norte de Chile, Arica, Tarapacá y Antofagasta, siguen siendo aquellas que generan la mayor riqueza para el país, pero que tienen los déficits más altos en algo tan básico -para una sociedad- como es tener donde cobijar a nuestras familias”.
Para la seremi de Educación, Carolina Vargas, “este es un momento para hacer un recorrido privado y sincero sobre los desafíos y logros que hemos enfrentado, siempre con el sentido de urgencia que caracteriza nuestro trabajo. Aumentar más de 4.000 matrículas significa que, desde Colchane hasta San Marcos, hay familias que ahora acceden al derecho a la educación. Gracias a ello, se abren puertas a sueños que se multiplican y a la construcción de un mundo mejor. Es fundamental que nuestras infancias logren un desarrollo pleno y aprendizajes significativos en las aulas de educación parvularia. Soy consciente de que nuestras niñas, niños y adolescentes merecen una educación inclusiva que aspire a la calidad. Además, es alentador saber que las juventudes y las personas mayores que pertenecen al 60% más vulnerable pueden estudiar con gratuidad en CFT, universidades e institutos profesionales en todo nuestro país”.
Los que siguen en política
Respecto a lo que viene para ellos, Camila Castillo señaló que seguirá “en política, como siempre; soy militante y he sido parte los últimos años de distintos espacios de coordinación. No sé aún que rol cumpla, pero estaré a disposición de la articulación necesaria desde la oposición, que nos permita no solo defender el legado del Presidente Gabriel Boric, sino que -sobre todo- generar las condiciones para que la vida cotidiana de las personas siga mejorando. En lo profesional, retomaré mis labores como abogada, manteniéndome por ahora en el ejercicio libre de la profesión”. Diego Rebolledo señaló que, “por lo pronto trataré de descansar, han sido casi cuatro años muy intensos y de arduo trabajo para poder lograr los avances que nos propusimos en la región de Tarapacá. En lo profesional, espero retomar mi vida como arquitecto, y lo más importante, en lo personal me dedicaré a devolver el tiempo que le he quedado debiendo a mi familia, en especial a mi hija Magdalena”.
Sandra Mercado, seremi de las culturas, señaló que “si bien no tengo ningún plan concreto por ahora, como antropóloga social espero seguir vinculada a mi área. Mi vocación, y de ahí mi militancia, es que mi trabajo pueda contribuir de alguna forma al desarrollo de nuestra región. Me gustaría volver a conectarme con el área académica, pero nunca dejando de lado el trabajo en terreno. Este ha sido un periodo de gran aprendizaje y espero haber contribuido en algo al desarrollo de las artes, las culturas y el patrimonio, ya que como mostró nuestro gobierno, es un área vital, que tiene un invaluable impacto en el desarrollo integral como sociedad”.
